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SALVEMOS A LOS DISCOS... INTERVERTEBRALES
Prof. Lic. Luis ANTONIAZZI

Realizar ejercicios físicos regularmente no siempre conlleva a mejorar la salud. El ejercicio físico implica esfuerzos de distinta magnitud, en los diferentes sistemas involucrados en el movimiento del aparato locomotor. Este aparato esta conformado por los huesos y las articulaciones, como componente pasivo, y los músculos esqueléticos, como el elemento activo.

No obstante, para el funcionamiento de estos músculos intervienen además otros sistemas como son el nervioso, el endocrino, el respiratorio y el cardiovascular. Es decir, son muchos los órganos responsables del movimiento humano. Estas consideraciones deben ser tenidas muy en cuenta por los profesores y entrenadores físicos, pues un ejercicio mal prescripto, mal corregido o aplicado con una intensidad inadecuada puede dañar el normal funcionamiento de alguno de los citados tejidos ó, en el peor de los casos, agravar alguna afección preexistente.

Uno de los tejidos más sensibles a los ejercicios físicos inadecuados es el tejido articular, particularmente el de la columna vertebral. Pero no solamente son los ejercicios específicos sobre la misma los que pueden poner en riesgo sus estructuras, sino también aquellos ejercicios que estimulan músculos de zonas periféricas. Para conocer de qué forma puede dañarse la columna vertebral es importante conocer su funcionamiento, destacando como influye la fuerza de la gravedad en las distintas posiciones de la misma.

Cualquier ejercicio físico ejecutado desde la posición de pie llevará a la columna vertebral, más precisamente a los discos intervertebrales, a sufrir presiones que, dependiendo de la sobrecarga y de la posición asumida por el ejecutante, podrán generar severas lesiones a los mismos.

En los siguientes párrafos se plantean los ERRORES MÁS COMUNES de los ejercicios con pesos libres que involucran a la columna, realizados desde la posición de pie. Luego la explicación profiláctica para cada caso.

LAS ROTACIONES DE COLUMNA PARA EL TRABAJO DE LA MUSCULATURA ABDOMINAL

En este movimiento se produce una elevada fricción sobre los discos intervertebrales. El anillo fibroso que rodea al núcleo resiste los movimientos de torsión con la mitad de sus fibras de colágeno. Cuando este movimiento es realizado de manera repetida y a veces con sobrecarga sobre el eje longitudinal de la columna, comienza a dañar progresivamente las estructuras blandas involucradas en cada una de las articulaciones intervertebrales. En cuanto a la acción muscular, no se completan las contracciones ni se respetan la dirección de las fibras musculares responsables del movimiento.

LA RECTIFICACION DE LA COLUMNA LUMBAR EN LOS EJERCICIOS DE MIEMBROS SUPERIORES

Gracias a sus curvaturas sagitales, la columna vertebral descompone la incidencia de la fuerza de la gravedad sobre su eje longitudinal y es capaz de soportar diez veces más peso que si fuese recta. No obstante, tampoco se debe permitir la exageración pues se aumenta la presión sobre los discos intervertebrales. En el caso particular de la existencia de una desviación de columna, las consecuencias de su omisión pueden llevar a alteraciones en la mecánica respiratoria y agravamiento de la desviación.

LA POSICION DE SENTADO EN LOS EJERCICIOS PARA MIEMBROS SUPERIORES

Sentado a 90° y con los muslos paralelos al suelo, se gana en estabilidad que permite manejar grandes cargas con mayor seguridad; sin embargo, se proyecta el centro de gravedad hacia delante, aumentando la presión intervertebral a un 100%. Si además se utilizan sobrecargas sobre los hombros, la presión discal aumenta hasta un 200% por la contracción muscular simultánea de los músculos estabilizadores. Se aconseja para los iniciantes, comenzar parado y con poca carga, hasta formar una buena contención abdominal; luego, para los más avanzados, sentado preferentemente en un banco de 90º pero inclinado levemente hacia atrás en 15°, para compensar el desplazamiento anterior del centro de gravedad y disminuir la presión sobre los discos intervertebrales.

LA BILATERALIDAD SIMULTÁNEA PARA LOS EJERCICIOS CON MANCUERNAS

Unilateralmente ocurre lo mismo que en los movimientos sagitales, pero en el plano frontal. El centro de gravedad se desplazará hacia el lado de la carga y este desequilibrio será compensado por la musculatura vertebral opuesta, con el consiguiente aumento de la presión intradiscal. Se recomienda para los iniciantes fijar el miembro superior libre, extendido y a la altura del hombro. Bilateralmente, evitar los balanceos de columna apoyando la espalda y/o flexionando levemente las rodillas.
Si todas estas conductas resultan "peligrosas" para la estructura de nuestro aparato locomotor, peor será la combinación de ellas. No es la intención condenar estos procedimientos errados "por falta de idoneidad", sino alertar de los riesgos que significan.

No existen ejercicios prohibidos, existen ejercicios inadecuados para determinadas personas y en diferentes circunstancias. Todo ejercicio físico tiene su fundamento biomecánico que evitara la aparición de lesiones del aparato locomotor o el agravamiento de las ya existentes.

Prof. Lic. Luis ANTONIAZZI
Director Centro integral de Aptitud Física (Córdoba, Argentina). Prof. Cátedras de Anatomía y Fisiología. Diserta sobre Biomecánica aplicada, Dicata taller de Alteraciones Posturales, Autor del libro "Fundamentos Biomecánicos del Ejercicio Físico"

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