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No debe dejarse de lado que una de las funciones de la Educación Física, consiste en “favorecer la percepción en el alumno de cierta habilidad y condición física, producidas por la actividad física, lo cual desembocará en una mayor atracción hacia dicha actividad, además de enseñarles estilos de vida saludables” (Perczyk, 2001, pag. 1), destacando: los hábitos alimenticios, la práctica de actividad física, los hábitos de descanso, las conductas de prevención de accidentes, las actividades de tiempo libre, los chequeos médicos preventivos, la apariencia y los hábitos de aseo personal.
El alumno es consciente de los efectos negativos de determinados hábitos, teniendo una peor imagen de sí mismo aquel joven sedentario, que fuma, bebe alcohol, se alimenta de forma menos saludable, y tiene una mala actitud postural e higiene deportiva.
La originalidad de esta investigación dentro del marco de la escuela estudiada radica en afirmar que los contenidos enseñados son insuficientes para generar hábitos saludables en los alumnos del ciclo superior.
En relación al marco teórico de la presente investigación, y como conclusión del mismo, sostenemos que en las sociedades modernas el concepto de salud está vinculado al mejoramiento de la calidad de vida de sus integrantes, y la práctica de hábitos saludables.
En tal sentido, la práctica de actividad física y hábitos saludables se han constituido en una estrategia sanitaria a través de sus reconocidos efectos sobre lo biológico, lo psicológico y lo social.
En consecuencia, la integración de los hábitos saludables para toda la vida, adquieren una relevante significación como concepto de salud y educación comunitaria.
Por esto, haciendo hincapié en la educación, la escuela debe ser promotora de la salud y reforzar constantemente su capacidad, para convertirse en un lugar saludable que transmite hábitos de la misma índole. Con el fin de lograr este objetivo, debe implicar a los docentes de Educación Física en la tarea de promoverla, fomentando la salud y el aprendizaje con todos los medios a su alcance, y haciendo todo lo posible para ofrecer ambientes favorables para la salud y una serie de programas de promoción y educación para la misma.
Una escuela que promueve la salud aplica prácticas que respetan la autoestima del individuo, ofrece oportunidades múltiples de desarrollo y reconoce sus esfuerzos e intenciones, al igual que los logros personales.
Como dijimos, en la adolescencia la Educación Física tiene una gran importancia, ya que representa el paso de una educación general a una educación más orientada, y esto es muy importante para la actividad y el desarrollo físico de los jóvenes, decidiéndose en este momento muchas veces el futuro comportamiento del joven respecto a la práctica de hábitos saludables.
A través de la Educación Física el adolescente aprende a conocerse mejor, toma conciencia del alcance de sus posibilidades y limitaciones y, en consecuencia, llega a aceptarse tal cual es.
Durante esta etapa se forman aquellas cualidades de la personalidad, y aquellas capacidades y destrezas específicas que determinan decisivamente el tipo y volumen de su actividad deportiva, así como el nivel correspondiente de la capacidad deportiva en los años subsiguientes.
Podríamos finalizar diciendo que, a partir de los contenidos trabajados en las clases de Educación Física, los alumnos del ciclo superior de la Escuela Media deberían:
- Participar activa y responsablemente en la creación y gestión de hábitos saludables.
- Fomentar el interés por el deporte y la actividad física como un modo de vida saludable.
- Practicar hábitos de descanso, y de higiene y aseo personal.
- Desarrollar una adecuada alimentación y una correcta hidratación.
- Reconocer las diferentes drogas y su efecto negativo en el organismo.
A lo largo de la investigación, se identificaron:
• Qué contenidos enseña el profesor para la generación de hábitos saludables.
• Si los alumnos logran la apropiación de los contenidos desarrollados por el profesor.
• Si aplican estos conocimientos adquiridos, en las clases de Ed. Física y fuera de ellas.
MATERIAL Y MÉTODO
Se ha desarrollado con un diseño de tipo descriptivo, siendo el tipo de estudio cuantitativo, sincrónico, de campo, retrospectivo y no experimental.
La población investigada fueron: 20 clases de Ed. Física, 12 profesores de Ed. Física, 130 alumnos del ciclo superior del secundario, 2 libros de temas trabajados en clase.
La posición asumida por el investigador en las observaciones de las clases de Educación Física y de los libros citados, y en las encuestas a los individuos mencionados, fue no interactiva, puesto que ninguna de las fuentes de datos se vio condicionada por la presencia del investigador.
RESULTADOS
a) Con respecto a la Unidad de análisis “La Clase de Educación Física” podemos exponer que, de acuerdo a las clases observadas:
1- En la variable “Tipo de contenidos trabajados”, se notó que los docentes trabajan un 5% de contenidos conceptuales, un 3% de contenidos actitudinales y un 92% de contenidos procedimentales.
2- En la variable “Cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables”, se observó que en el 0% de las clases la cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables es alta, en el 16,7% de las clases la cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables es media, y en el 83,3% de las clases la cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables es baja.
3- En la variable “Sistematicidad de los contenidos trabajados en clase, relacionados a la generación de hábitos saludables”, se observó que en el 0% de las clases la misma es muy alta, en el 0% de las clases es alta, en el 6% de las clases es media, en el 17% de las clases es baja y en el 77% de las clases es nula.
3.1- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación a la alimentación equilibrada”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 25% cada 3, 4 o 5 clases, un 25% cada 6 o más clases, y un 50% ninguna clase.
3.2- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al aseo personal adecuado”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 33% cada 6 o más clases, y un 67% ninguna clase.
3.3- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al no consumo de drogas no institucionalizadas”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.4- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al no consumo de alcohol”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.5- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al no consumo de tabaco”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.6- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación a la práctica regular de actividad física”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 25% cada 3, 4 o 5 clases, un 50% cada 6 o más clases, y un 25% ninguna clase.
3.7- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al descanso adecuado”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.8- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación a una correcta hidratación”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 33% cada 6 o más clases, y un 67% ninguna clase.
b) Con respecto a la Unidad de análisis “El docente” podemos exponer que, de acuerdo a los docentes encuestados:
1- En la variable “Nivel de enseñanza sobre hábitos saludables”, se notó que en un 33,32% el nivel es muy alto, en un 17,39% el nivel es alto, en un 13,54% el nivel es moderado, en un 20,83% el nivel es bajo, y en un 14,92% el nivel es nulo.
1.1- Con respecto a la dimensión “Conocimiento sobre hábitos saludables”, un 75% de los docentes conoce los 8 hábitos saludables, un 12,5% conoce 6 o 7 hábitos saludables, un 12,5% conoce 4 o 5 hábitos saludables, un 0% conoce 2 o 3 hábitos saludables, y un 0% conoce 1 o ningún hábito saludable.
1.2- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos vinculados a los hábitos saludables”, un 23,4% de los docentes siempre los enseña, un 20,93% casi siempre los enseña, un 21,87% a veces los enseña, un 26,56% casi nunca los enseña, y un 7,24% nunca los enseña.
1.3- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la evaluación de los contenidos vinculados a los hábitos saludables”, un 1,56% de los docentes siempre los evalúa, un 18,75% casi siempre los evalúa, un 6,25% a veces los evalúa, un 35,94% casi nunca los evalúa, y un 37,5% nunca los evalúa.
c) Con respecto a la Unidad de análisis “El alumno” podemos exponer que, de acuerdo a los alumnos encuestados:
1.- En la variable “Cantidad de hábitos saludables practicados a partir de la clase de Educación Física”, en un 32,34% de los alumnos es muy alto, en un 15,79% alto, en un 19,23% moderado, en un 23,51% bajo, y en un 9,13% muy bajo.
1.1- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento de una alimentación equilibrada”, un 10,2% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 16,6% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 30% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 36,6% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 6,6% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.2- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento del aseo personal adecuado”, un 46,2% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 23,3% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 3,3% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 23,9% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 3,3% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.3- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento del no consumo de drogas no institucionalizadas”, un 49,5% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 9,9% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 20,8% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 9,9% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 9,9% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.4- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento del no consumo de alcohol”, un 36,6% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 33,3% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 13,3% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 10,2% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 6.6% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.5- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento del no consumo de tabaco”, un 52,8% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 6,6% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 3,3% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 24,1% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 13,2% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.6- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento de una práctica regular de actividad física”, un 3,3% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 6,6% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 26,6% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 53,3% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 10,2% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.7- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento de un descanso adecuado”, un 26,7% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 13,3% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 36,7% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 16,7% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 6,6% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
1.8- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en el cumplimiento de una correcta hidratación”, un 33,4% de los alumnos lo hace 7 días de la semana, un 16,7% de los alumnos lo hace 5 o 6 días de la semana, un 19,8% de los alumnos lo hace 3 o 4 días de la semana, un 13,4% de los alumnos lo hace 1 o 2 días de la semana, y un 16,7% de los alumnos lo hace 0 días de la semana.
d) Con respecto a la Unidad de análisis “La planificación” podemos exponer que, de acuerdo a los libros de temas observados:
1- En la variable “Tipo de contenidos planificados para trabajar en clase”, se notó que los docentes trabajan un 10% de contenidos conceptuales, un 5% de contenidos actitudinales y un 85% de contenidos procedimentales.
2- En la variable “Cantidad de contenidos planificados para trabajar en relación a los hábitos saludables”, se observó que en el 0% de las clases la cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables es alta, en el 0% de las clases la cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables es media, y en el 100% de las clases la cantidad de contenidos que se trabajan en relación a los hábitos saludables es baja.
3- En la variable “Sistematicidad de los contenidos planificados para trabajar en clase, relacionados a la generación de hábitos saludables”, se observó que en el 0% de las clases la misma es muy alta, en el 0% de las clases es alta, en el 2,5% de las clases es media, en el 2,5% de las clases es baja y en el 95% de las clases es nula.
3.1- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación a la alimentación equilibrada”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.2- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al aseo personal adecuado”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.3- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al no consumo de drogas no institucionalizadas”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.4- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al no consumo de alcohol”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.5- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al no consumo de tabaco”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.6- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación a la práctica regular de actividad física”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 20% cada 3, 4 o 5 clases, un 20% cada 6 o más clases, y un 60% ninguna clase.
3.7- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación al descanso adecuado”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
3.8- Con respecto a la dimensión “Frecuencia en la enseñanza de contenidos en relación a una correcta hidratación”, podemos decir que en un 0% se trabajan contenidos relacionados al hábito mencionado todas las clases, un 0% cada 2 clases, un 0% cada 3, 4 o 5 clases, un 0% cada 6 o más clases, y un 100% ninguna clase.
DISCUSIÓN
1- Con respecto a la Unidad de análisis “La clase de Educación Física” podemos exponer que, de acuerdo a las clases observadas:
- Se trabajan muy pocos contenidos conceptuales y actitudinales con relación a los procedimentales, y dentro de esa poca cantidad, muy pocas veces los mismos están relacionados a la generación de hábitos saludables (debemos recordar que entre los dos primeros tipos de contenidos mencionados, están incluidos la gran mayoría de los que involucran a la generación de hábitos saludables por parte de los alumnos.)
- Se notó que dichos contenidos trabajados, con excepción de los procedimentales, se enseñan muy esporádicamente, dificultando de esta manera la creación de conductas saludables a partir de lo aprendido en la escuela, y que los adolescentes deberían mantener a los largo de su vida.
- Por otra parte, dentro de los contenidos que se aplican en clase, se observó que es completamente nulo el trabajo de contenidos que se relacionan con el descanso adecuado y con el no consumo de drogas, tabaco y alcohol; y que es de moderado a muy bajo, e incluso nulo en algunas ocasiones, el trabajo de contenidos relacionados a la alimentación adecuada, al aseo personal adecuado, a la práctica regular de actividad física y a la correcta hidratación.
2- Con respecto a la Unidad de análisis “El docente” podemos exponer que, de acuerdo a los docentes encuestados:
- La mayoría conoce los 8 hábitos saludables.
- La frecuencia en la enseñanza de dichos hábitos es muy variada por parte del grupo docente estudiado, siendo muy equilibrados los porcentajes que demuestran dicha conducta.
- Con respecto a la evaluación de los hábitos mencionados, la misma, en la mayoría de los casos, es muy baja o nula.
3- Con respecto a la Unidad de análisis “El alumno” podemos exponer que, de acuerdo a los alumnos encuestados:
- La cantidad de hábitos saludables practicados por ellos es muy equilibrada, siendo las 4 primeras categorías agrupadas muy parejas.
- La práctica regular de actividad física debería ser uno de los hábitos saludables que los adolescentes deberían llevar a cabo con mayor asiduidad, pero, se notó que contrario a lo que afirmamos, es uno de los hábitos que los alumnos menos realizan por semana.
4- Con respecto a la Unidad de análisis “La planificación” podemos exponer que, de acuerdo a los libros de temas observados:
- Se trabajan muy pocos contenidos conceptuales y actitudinales con relación a los procedimentales, y dentro de esa poca cantidad, es prácticamente nula la que se relaciona a la generación de hábitos saludables.
- Se notó que es casi nulo el trabajo de contenidos actitudinales y conceptuales, dificultando, como dijimos anteriormente, la creación de conductas saludables a partir de lo aprendido en la escuela, y que los adolescentes deberían mantener a los largo de su vida.
- Por otra parte, dentro de los contenidos que se planifican para llevar a cabo en clase, se observó que de los 8 hábitos saludables mencionados a lo largo del presente trabajo de investigación, solo se ha planificado para trabajar en uno solo (practica regular de actividad física), dejando de lado la planificación de contenidos relacionados a los otros 7.
5- Relación entre las Unidades de análisis:
- Tanto en las observaciones de las planificaciones de Educación Física, como en las clases de dicha asignatura, se notó que se trabajan muy pocos contenidos relacionados a la generación de hábitos saludables por parte de los alumnos, no coincidiendo en varios casos referidos a dichos contenidos, lo trabajado con lo planificado.
Se registró que los docentes manifiestan trabajar contenidos relacionados a la generación de hábitos saludables con frecuencias diversas. Entonces, al contraponerlo con el punto anterior, notamos que los profesores entienden que enseñan algo que no han planificado, ni trabajado en las clases, logrando aquí una gran contradicción.
CONCLUSIONES
El presente trabajo pretende reflejar la carencia de hábitos saludables generados por el alumnado del ciclo superior de la escuela secundaria.
Tras esta investigación, se demuestra que los contenidos trabajados en la clase de Educación Física no son suficientes para generar hábitos saludables en los adolescentes.
Si tenemos en cuenta que una Educación Física de alta calidad es el medio más eficaz e integrador para transmitir a todos los adolescentes las habilidades, modelos de pensamiento, valores, conocimientos y comprensión necesarios, para que practiquen hábitos saludables a lo largo de su vida, la prescripcin de la práctica regular de hábitos saludables es un elemento fundamental tanto en aspectos preventivos como en aspectos terapéuticos, estando claro que la recomendación de dicha práctica es un tema que difícilmente pueda quedar de lado en personas que quieran gozar de buena salud.
Por lo expuesto:
1- Sostenemos que la Educación Física debe fomentar la práctica e incorporación de hábitos saludables:
- Proporcionando conocimientos sobre el beneficio de dichos hábitos, que podrán utilizarse más adelante, en la vida laboral, dentro del campo de los deportes, las actividades físicas, y el tiempo libre.
- Teniendo entre sus objetivos el desarrollo físico y el de la salud, ayudando al adolescente a familiarizarse con actividades que permitan desarrollar ante ellas el interés necesario para el cuidado personal (salud), algo que es fundamental para llevar una vida sana en la edad adulta.
2- A partir de los contenidos trabajados en las clases de Educación Física, los alumnos deberían:
• Fomentar el interés por el deporte y la actividad física como un modo de vida saludable.
• Practicar hábitos de descanso, y de higiene y aseo personal.
• Desarrollar una adecuada alimentación y una correcta hidratación.
• Reconocer las diferentes drogas y su efecto negativo en el organismo.
3- Expresamos algunas sugerencias para mejorar la calidad educativa y lograr una mayor práctica de hábitos saludables por parte de nuestros escolares adolescentes:
- Los profesores de Educación Física deberían realizar una tarea de análisis y selección de aquellos contenidos referidos a la generación de hábitos saludables que sean más relevantes para cada ciclo escolar.
- Dichos docentes también tendrían que lograr acuerdos con sus colegas en torno a las acciones metodológicas que se consideran necesarias para el tratamiento de la educación para la salud (unificar criterios).
- Y por último deberían establecer pautas para la evaluación, es decir, información que permita mejorar el proceso, a partir de la valoración sobre el grado en que se han conseguido los objetivos relacionados a la generación de hábitos saludables.
Sin dudas, estas conclusiones no representan un punto de llegada, sino por el contrario, pretenden ser un punto de partida que aliente a trabajar en la resolución de las problemáticas que surgen de los datos obtenidos.
Lic. Leandro Diego SALVADOR
leandrosalvador@hotmail.com
Lic. en Actividad Física y Deporte (UFLO), Prof. Nacional de Educación Física (ISEF N°2), Entrenador de Fútbol Infanto-Juvenil (GCBA). Escuela Técnica N°34, CABA, Junio de 2010.
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